Esbozo de una noche de verano:
Una bocanada de humo envenenado y algo de rock acústico para acompañar a aquella dama de zapatos embarrados. Un sillón frente a un cine de mil estrellas, pero la única fugaz serás tu esta noche y tampoco brillastes demasiado.
No es un buen final pero tampoco hubo un gran comienzo. La dama luce demasiado destapada para tu gusto, pero al menos tolera algo de buena música, algo no tan malo en estos tiempos que corren. Miras la botella, mas de añoranza que de deseo pues sabes que termino hace horas y te preguntas qué pasará mañana, probablemente despiertes bajo un sol impoluto ahogado en tu propio sudor y la dama ya se habrá ido, pero estás demasiado borracho para aspirar siquiera a algo mejor. Otra bocanada de humo, la llama se enciende por última vez y desapareces en la oscuridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario